Diseño UX/UI de una aplicación web para comunidades rurales

YaVoy es una aplicación web que conecta a personas que viajan entre pueblos de la España rural. Permite encontrar trayectos disponibles u ofrecer plazas libres en desplazamientos que ya se van a realizar.

Sin pagos dentro de la aplicación, chats internos ni procesos propios de las grandes plataformas urbanas. Solo las funciones que tienen sentido en comunidades pequeñas, donde las personas ya se conocen y la confianza forma parte de la vida cotidiana.

El contexto

La idea surgió como una versión más inmediata y sencilla de BlaBlaCar: una herramienta lo bastante espontánea como para utilizarla el mismo día, sin necesidad de planificar con mucha antelación.

La experiencia debía sentirse más cercana a escribir a un vecino que a reservar un viaje en una plataforma.

Sin embargo, muchas de las funciones que permiten que una aplicación de transporte compartido genere confianza entre desconocidos —pagos integrados, valoraciones, verificación de identidad o mensajería interna— también añaden complejidad.

Y esa complejidad era precisamente lo que YaVoy debía evitar.

Diseñada para una forma diferente de confiar

En un pueblo de 400 habitantes, la confianza no depende necesariamente de una puntuación. Se construye a través de los vínculos entre vecinos.

La aportación para la gasolina puede entregarse en mano y la conversación puede continuar por WhatsApp, una herramienta que las personas ya conocen y utilizan.

Por eso, YaVoy no intenta trasladar un modelo urbano al entorno rural. Parte de los hábitos reales de sus usuarios para ofrecer una solución más natural, ligera y cercana.

El objetivo

El propósito era diseñar una aplicación web pensada principalmente para dispositivos móviles que permitiera:

  • Encontrar viajes disponibles entre diferentes pueblos.

  • Ofrecer plazas libres en trayectos que ya se van a realizar.

  • Consultar rápidamente la ruta, el horario y el punto de encuentro.

  • Contactar con la persona conductora sin procesos innecesarios.

  • Favorecer la movilidad local y la vida en comunidad.

El reto de diseño

YaVoy está dirigida a personas con edades y niveles de experiencia digital muy diferentes. En este contexto, la sencillez, la claridad y la confianza resultaban más importantes que incorporar una gran cantidad de funciones.

El flujo de navegación se mantuvo intencionadamente corto. El reto no consistía en añadir más opciones, sino en conseguir que cada paso se entendiera de manera inmediata.

La aplicación debía responder rápidamente a tres preguntas:

¿Adónde quiero ir? ¿Cuándo? ¿Quién conduce?

Una experiencia centrada en dos acciones

La estructura de la aplicación se construyó alrededor de dos acciones principales: buscar un viaje y ofrecer un viaje.

Los formularios sencillos, la información clara de cada trayecto y las señales de confianza se plantearon desde el inicio como parte esencial de la experiencia.

Cada pantalla prioriza los datos que una persona necesita para tomar una decisión:

  • Lugar de salida y destino.

  • Día y hora del trayecto.

  • Plazas disponibles.

  • Persona que realiza el viaje.

  • Punto de encuentro.

  • Forma de contacto.

De esta manera, el usuario puede entender cada trayecto de un vistazo y ponerse en contacto mediante un canal que ya utiliza habitualmente.

Una interfaz moderna con carácter local

Visualmente, YaVoy combina una interfaz actual y cuidada con una personalidad humana, cercana y vinculada al entorno rural.

El objetivo era evitar tanto la apariencia fría y corporativa de algunas plataformas tecnológicas como un lenguaje excesivamente informal o infantil.

El resultado busca ese punto intermedio: una aplicación sencilla y contemporánea que se siente parte de lugares como Las Merindades y de las comunidades para las que ha sido concebida.

El resultado

YaVoy propone una forma práctica de mejorar la movilidad entre pueblos aprovechando desplazamientos que ya suceden cada día.

La experiencia elimina las funciones que no aportan valor en este contexto y conserva únicamente lo necesario para encontrar un trayecto, ofrecer plazas y conectar con otra persona.

Una solución digital pensada desde la realidad de las comunidades rurales, donde compartir un viaje puede significar mucho más que llegar a un destino: también ayuda a mantener conectados a sus habitantes y a fortalecer la vida local.

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